viernes, 9 de noviembre de 2012

Ve a por tu sueño, pero no a cualquier precio.


Vivimos en un sociedad en la que nadie asume las consecuencias de las decisiones que ha tomado, ni reconoce su responsabilidad cuando las cosas se tuercen. Lo usual es señalar con insistencia la culpa ajena (véase la clase política actual), airear las equivocaciones de los demás, pero nunca admitir las ocasiones en que nos equivocamos.

Hemos perdido el sentido de la medida y creído que los límites a nuestros deseos no deben existir. Especialmente en los últimos años, en España, hemos actuando como si todo fuera posible, sin preguntarnos si lo que hacíamos estaba bien o era malo.

Si tienes un sueño como dice Will Smith a su hijo en la película "En busca de la felicidad" ve a por él. Es una lección que debemos de dar a nuestros hijos pero ese viaje debe incorporar el respeto a los demás, la consideración a la sociedad en la que vivimos.

Debemos enseñar a nuestros hijos a ser ambiciosos pero también hay que enseñar a los niños ha ser respetuosos y prepararles para una vida de armonía, con menos conflictos. Mostrar consideración y estima por los sentimientos, pensamientos, posesiones y las formas de hacer las cosas de los demás, son signos de una persona respetuosa. Ve a por tu sueño, pero no a cualquier precio.


Quizás en un futuro, con esa educación podemos erradicar de nuestra sociedad enfermedades como la envidia o la corrupción. La educación de la clase política actual, su nepotismo nos ha llevado a endeudar y arruinar a los españoles durante generaciones. 

Tenían sueños de Faraones, fueron a por su sueño... no pensaron en nada más...