Qué les den a todos el finiquito.


Nos pasamos toda la vida negociando, con proveedores, con clientes, con la familia, con nuestros vecinos etc  y sin embargo observamos como nuestra clase política y sus palmeros defienden un negociación para formar gobierno en España “tradicional” basada en la agresividad, manipulación e intimidación para lograr su único objetivo, el único que entienden “Ganar”. Da igual que ese intento de ganar, perdamos todos. Es la cultura del todo o nada.

Sinceramente es para darles a todos el finiquito por su incapacidad. Solo el Sr. Rivera muestra cierta actitud integradora centrada en solucionar la crisis actual considerando a todas las partes afectadas y sus intereses estableciendo opciones que beneficien a todas las partes.

Un clase política egoísta, egocéntrica e incompetente.

En la empresa privada muchos directivos abordamos estrategias de negociación intentando crear valor para todas las partes. No abordamos la negociación como una competición, por el contrario, buscamos una actitud de integración y cooperación orientada a buscar el resultado más beneficioso para todos. ¿Porqué la clase política no actúa igual?

El objetivo es que todas las partes lleguen a resultado óptimo.

Se basa en la cooperación de todas las partes, para llegar a un objetivo común y que todas las partes salgan beneficiadas, separando los intereses “del partido” para enfocarse en "todos salimos ganando".

Hay que dejar las emociones negativas fuera del proceso: al comienzo de toda negociación las partes que intervienen tienen intereses opuestos, emociones negativas, miedo a perder, etc. Estas emociones negativas hay que identificarlas porque en caso contrario serán un obstáculo para conseguir los objetivos.

Deben focalizarse en la solución: lo principal es dirigir el enfoque al debate y la negociación, para conocer las necesidades de la otra parte y crear empatía.

Hay qué explorar el contexto y las opciones: encontrar soluciones donde todas las partes estén satisfechas y de acuerdo para poder trabajar juntos y que todos consigan parte de sus objetivos. Es abandonar la cultura del todo o nada.

Todo sé resume en diálogo y capacidad para escuchar. Desgraciadamente ni ellos ni sus palmeros, ni sus millones de votantes lo entienden, solo piensan en ganar y humillar. En España falta cultura del diálogo y la negociación, solo entendemos de imposiciones. Ellos son el reflejo de gran parte de nuestra sociedad.

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