viernes, 22 de noviembre de 2013

Cerebro 2.0 y la adaptación racional a la tecnología


En una época de cambios, con crecimientos exponenciales de información generada, igual de equivocado está el que cree que la solución a los retos planteados nos la va a dar la tecnología, como el que opina que las nuevas soluciones tecnológicas, bien aplicadas, no son una clara ventaja competitiva. 

La clave como siempre está en hacer planteamientos equilibrados en términos de Estrategia, Tecnología y Gestión de Personas para la obtención y gestion de la información, como uno de los nuevos factores claves de desarrollo personal y profesional.

No podemos negar que la masificación de las nuevas tecnologías provoca importantes cambios en la forma de comportamiento tanto de los individuos como de las organizaciones, debido a las nuevas tecnologías podríamos estar cambiando el modo de leer, aprender e interactuar.

El equilibrio como secreto del éxito

Para poder abordar planteamientos con garantías de éxito, necesitamos personas con perfiles  equilibrados, que sin ser expertos en ninguna área, tengan el suficiente conocimiento y la suficiente capacidad para entrar a fondo en cada una de ellas. Gente que se sienta cómoda con la tecnología y que sepa identificar sus beneficios, pero que a la vez sea capaz de hacer planteamientos estratégicos consistentes, pero siempre teniendo en cuenta que detrás de todo hay personas.

iCerebro 2.0

Gary Small, psiquiatra de la Universidad de California en Los Angeles y autor del libro "iCerebro: sobreviviendo la alteración tecnológica de la mente moderna", Samll sostiene que “la exposición diaria a las tecnologías digitales podría alterar el modo de funcionamiento del cerebro” pero asegura que no existen evidencias indiscutibles de que la tecnología digital esté cambiando la conformación del circuito cerebral.


Todo va muy rápido

Por otro lado, Maryanne Wolf de la Universidad Tufts, autora de "Proust y el calamar: la historia y la ciencia del cerebro lector", dispara que “la vida en la era del buscador Google incluso podría cambiar el modo de leer”.

“Normalmente, cuando un niño aprende a leer, el cerebro abre senderos que permiten gradualmente una mayor comprensión y capacidad de análisis más sofisticada”, dice Wolf, a lo que denomina "lectura profunda". Y agrega que esto lleva tiempo, “aun cuando se trate de una fracción de segundo, y el mundo interconectado de hoy es todo velocidad, recolección instantánea de numerosa información superficial”.

Cada vez se lee más en línea, ¿nuestros cerebros responderán alejándose de las pautas de lectura normal que conducen a otra más profunda pero que a la vez requieren más tiempo  perjudicando nuestras habilidades para reflexionar sobre lo que hemos leído?”

La clave es la adaptación racional

Desgraciadamente muchas personas tienen planteamientos en los cuales la tecnología es el fin y se equivocan es un medio. La tecnología cambiará hábitos de lectura, de pensamiento y de la manera en que las personas se relacionan pero el papel de momento no desaparecerá, como demuestra este simpatico y breve vídeo.